Todo sobre el clitocibe nebuloso: características, hábitat y usos

El Clitocybe nebularis, o Lepista nebularis, es un hongo común en el hemisferio norte, a menudo encontrado bajo hayas y abetos en otoño. Aunque este hongo solía ser consumido, ahora se considera toxico. Descubre sus características, usos y precauciones a tomar.

Características generales

El Clitocybe nebularis se distingue por su sombrero gris de 5 a 20 cm de diámetro, sus láminas cremas apretadas, y su olor específico a menudo comparado con el de las setas o de un corral de gallinas. Este hongo de tamaño mediano a grande presenta un borde enrollado y una cutícula que varía de gris a blanco. Las láminas descienden ligeramente a lo largo del pie, y aunque su sabor es suave, su olor no es muy agradable.

Este hongo emite diversos aromas como a moho, tierra, excrementos, queso, así como a rosa y almendra amarga. Las esporas de Clitocybe nebularis son lisas y reactivas a ciertos productos químicos, llevadas por basidios que miden entre 22 y 30 μm de largo.

Clasificación e historia

El descubrimiento de la especie Agaricus nebularis se remonta a 1789, por el botánico August Johann Georg Karl Batsch. Más tarde, Elias Magnus Fries confirmó esta identificación. Inicialmente clasificada en el género Agaricus, luego fue movida al género Clitocybe por Paul Kummer en 1871. Aunque existen similitudes con los lépistes, ahora se considera bajo su sinónimo Clitocybe nebularis por razones de nomenclatura. Sin embargo, sus características morfológicas la acercan más a los lépistes que a los clitocybes.

  • Agaricus nebularis también conocido como Clitocybe nebularis.
  • Otro nombre: Lepista nebularis.
  • Gymnopus nebularis anteriormente conocido como Agaricus pileolarius.

Posibles confusiones

Es crucial no confundir el Clitocybe nebularis con especies tóxicas. Por ejemplo, el Entolome livide, muy tóxico, tiene láminas de color amarillo mantequilla a rosadas y desprende un olor a harina. También hay que tener cuidado con otros hongos como el Hygrophore con olor agradable, que tiene láminas blancas y separadas con olor a almendra amarga, o el Meunier, comestible pero reconocible por su carne frágil y su fuerte olor a harina.

El Clitocybe nebularis se distingue por su sombrero gris, sus láminas cremas decurrentes y su pie grisáceo en maza, así como por su olor característico.

A lire aussi  15 recetas fáciles con trocitos de panceta para redescubrir

Hábitat y distribución

El Clitocybe nebularis crece principalmente en hayedos y debajo de árboles de hoja caduca en el hemisferio norte. Estos hongos prefieren suelos húmedos y ricos en nutrientes, como los de los bosques con árboles jóvenes o de mediana edad. Se desarrollan bien en las depresiones donde la hojarasca es espesa.

Clitocybe nebularis es una especie común, tolerante a diferentes niveles de pH del suelo. Coloniza fácilmente suelos arcillosos pero evita las zonas arenosas, pedregosas y pantanosas. Estos hongos suelen estar presentes en círculos bajo las hayas, pero también se pueden encontrar en otros tipos de bosques como los de abetos o robles.

Usos culinarios y precauciones

La recolección del Clitocybe nebularis, un hongo comestible apreciado en varios países, requiere precauciones para limitar su toxicidad. Algunos expertos sugieren quitar la cutícula del hongo, mientras que otros recomiendan tratarlo con vinagre y aceite para eliminar las toxinas. También se mencionan varias técnicas como blanqueos sucesivos o secado seguido de pulverización para hacer este hongo más seguro para el consumo.

En España y en regiones francófonas como Franche-Comté y Suiza, se utiliza especialmente en varios platos tradicionales como costras de champiñones o sopas.

Propiedades medicinales

A pesar de su toxicidad, el Clitocybe nebularis contiene sustancias como la nebulareina, que tienen propiedades antibióticas y antifúngicas. Los hongos producen diversos metabolitos secundarios con propiedades interesantes. Por ejemplo, el Petit-gris contiene sustancias como la nebulareina que tienen actividades antibióticas, antifúngicas e insecticidas. Estos componentes se obtienen mediante biotecnología o síntesis química en la actualidad. Además de tener efectos contra virus, parásitos y células específicas, muestran un potencial prometedor en varias áreas.

Efectos nocivos de sustancias

El Clitocybe nebularis, un hongo a menudo responsable de intoxicaciones, provoca síntomas como náuseas, vómitos, dolores de cabeza y trastornos intestinales. Estos efectos aparecen rápidamente después de su consumo, a veces afectando solo a ciertas personas. Las intoxicaciones pueden ser el resultado de una cocción insuficiente, alergias repentinas o la ingesta de especímenes demasiado viejos o alterados. Es importante verificar el estado y la frescura de los hongos antes de consumirlos para evitar cualquier riesgo para la salud.

A lire aussi  Receta de 7 ideas de wraps para un aperitivo ligero: creaciones gourmet y equilibradas para disfrutar.

En Francia, esta especie ahora se considera no comestible. En la Suiza romanda, la asociación VAPKO confirmó en 2023 que no es comestible. Las sociedades micológicas en Alemania, Austria e Italia comparten la misma opinión.

Distribución y ecología

Los clitocybes nebularis se encuentran principalmente en hayedos y bajo árboles de hoja caduca. Estos hongos prefieren suelos húmedos y ricos en nutrientes, como los de los bosques con árboles jóvenes o de mediana edad. Se desarrollan bien en las depresiones donde la hojarasca es espesa.

Clitocybe nebularis es una especie común en el hemisferio norte, tolerante a diferentes niveles de pH del suelo. Coloniza fácilmente suelos arcillosos pero evita las zonas arenosas, pedregosas y marismas. Su desarrollo se ve favorecido por un entorno húmedo y rico en nitrógeno.

Estos hongos suelen estar presentes en círculos bajo las hayas, pero también se pueden encontrar en otros tipos de bosques como los de abetos o robles. Su capacidad de adaptación les permite sobrevivir en diversos hábitats forestales, beneficiándose de una gran abundancia en el norte de nuestro planeta.

Estudio de seres vivos

El hongo Volvariella surrecta parasita un espécimen en descomposición de Clitocybe nebularis. Las fructificaciones aparecen tardíamente, generalmente entre septiembre y noviembre o diciembre. Estos hongos son bien visibles hacia finales de otoño y principios de invierno. Clitocybe nebularis puede adoptar varias formas gregarias como cónicas, agrupadas, fusionadas, con fenómenos de anastomosis. También puede desarrollar un micelio anular en círculo.

La fragmentación de los bosques por actividades humanas lleva a una disminución en el número de especies fúngicas y afecta negativamente a la diversidad genética intraespecie, incluida la de Clitocybe nebularis.

A diferencia de la mayoría de los agaricales, Clitocybe nebularis es poco afectado por las larvas de la mosca Mycetophila fungorum gracias a metabolitos insecticidas potencialmente relacionados con el arroz. En una etapa avanzada de descomposición, este hongo se convierte en el huésped del hongo micoparásito Volvariella surrecta, lo que se traduce en fructificaciones deformadas cubiertas de micelio blanco, especialmente observadas hacia finales de otoño.

A lire aussi  Receta 15 recetas para 10 personas: festines gastronómicos de temporada.

Cómo cocinar el Clitocybe nebularis

A pesar de que el Clitocybe nebularis ahora se considere tóxico debido a los trastornos gastrointestinales que puede causar, existen métodos para reducir su toxicidad y hacerlo más seguro para consumir. Aquí hay algunas técnicas sugeridas:

  1. Quitar la cutícula: La piel del sombrero puede contener toxinas, por lo que se recomienda quitarla antes de cocinar.
  2. Blanqueamiento: Blanchir los champiñones varias veces en agua hirviendo, cambiando el agua entre cada blanqueamiento, puede ayudar a eliminar parte de las sustancias tóxicas.
  3. Tratamiento con vinagre y aceite: Algunos expertos aconsejan marinar los champiñones en vinagre y aceite para neutralizar las toxinas.
  4. Secado: Secar los champiñones y luego pulverizarlos es otro método para disminuir su toxicidad. El polvo luego se puede usar como condimento.
  5. Cocción prolongada: Cocinar los champiñones durante mucho tiempo a alta temperatura también ayuda a reducir los riesgos de intoxicación.

Ejemplos de recetas:

  • Costras de champiñones: Saltear los champiñones blanqueados con ajo y perejil, luego servirlos sobre rebanadas de pan tostado.
  • Sopa de champiñones: Agregar los champiñones secos en polvo a una sopa de verduras para darle un sabor rico.
  • Adobo de champiñones: Marinada con vinagre, aceite de oliva, hierbas aromáticas y especias, luego conservar en el refrigerador para usar en el futuro.

Es crucial recordar que a pesar de estos métodos, consumir Clitocybe nebularis conlleva riesgos y debe hacerse con precaución. Siempre asegúrate de identificar bien los hongos y seguir las recomendaciones de seguridad alimentaria.

Conclusión

El Clitocybe nebularis es un hongo multifacético. Aunque ahora se considera toxico, sus propiedades medicinales y su rica historia lo convierten en un tema de interés para micólogos y amantes de los hongos. Siempre proceder con precaución al recolectarlo.